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  • Dolores Anchorena

ASCENDIENDO



"Terminando el año, con muchos planes y proyectos en la cabeza y el corazón. Cerrando cosas, lista para abrir otras, adoptar más mi ascendente, multiplicar mi dedicación y plasmar mis pasiones."

Dic, final del 2016. Calor porteño que emanaba del pavimento de la famosa selva de cemento y yo en el taller de la calle Azcuénaga. Pintando. Sintiendo como el pincel se ahogaba en una carga de materia pesada llamada óleo. Y Ahí estaba ella. La mujer de colores vibrando en movimiento, ascendiendo.

Año antes había visto en Paris la obra de Delacroix, una de mis preferidas, " La Muerte de Sardanápalo". Entre todo el caos de la historia de este, de su final y de sus múltiples sacrificios, yo me encontraba en medio de la obra analizando la anatomía de las mujeres.

La escena ilustra la derrota de este, poco tiempo antes de cometer suicidio, sacrificando sus mujeres, caballos, palacio, posesiones. Alguien que antes que entregarle todo a su enemigo prefirió sacrificarlo. Nada ni nadie que había sido participe de sus placeres debía sobrevivir para darle placer a alguien más.

Mi mirada iba de aca para allá pero se poso en esa mujer. En su pose de resistencia, en su figura dinámica y poco usual. A la vez en mi idea de cómo resistimos al cambio, a veces como una forma de violencia, a lo que no podemos controlar pero va a suceder. A los cambios propios, internos, o los que se manifiestan en el cuerpo y en cómo nos movemos y desenvolvemos. Esa figura femenina fue mi modelo, y sin darme cuenta luego de bocetarla en mi diario de dibujo, termino en mí lienzo a puro color, y en movimiento.

Entre influencias astrológicas y analizando mi año de timidez corporal pensaba en lo que venia venir, un año nuevo, lleno de cambios, dejar atras lo que no queria del año para mejorar lo que sí. Empezaba a notar cómo mi actitud con respecto a mi cuerpo y a mi elección de vida iba mutando. Como una serpiente dejando su piel vieja, con la delicadeza del papel empece a sentir un proceso a venir. Uno del que recién ahora veo dar frutos.Sera el retorno de Saturno, la caida de las estructuras. Yo lo llame El del coraje. El del dejar ir a la estructura vieja, la sensible y timida, a por la que me fui convirtiendo. La sensiblidad sigue a flor de piel, pero se sumo algo mas. Me fui convirtiendo estos años en ella. Esa mujer en resistencia, en movimiento, como si fuese el ultimo momento y hay que dejarlo todo. Ascendiendo, mutando, empoderandose aun cuando se resiste, mas alla de todo.

Ascendiendo es una obra que amo mucho. El color, el estudio simple de la pose pero con mucha carga emocional. Eso me gusta. El momento de epifania donde asciendo, y dejo ir gran parte de mi para encontrarme con esta otra que soy yo. Sigo siendo una niña asustada muchas veces, pero muchas otras soy la que lucha, busca, se resiste y cambia a la vez. A la vez espero no estar idealizandome.

















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